EDIFICANDO SOBRE FUNDAMENTOS

Lucas 6:46-49

En estos versículos vemos varias cosas: se menciona a un hombre, pero no es hombre cualquiera, sino que es primeramente un hombre obediente a la palabra de Dios, un hombre que vino a los pies de Cristo, que está oyendo su palabra y la está viviendo.

A este hombre en Mateo 7:24 se le llama hombre prudente (avisado según el diccionario) y en otras versiones de la Biblia se le llama hombre sabio (Biblia de las Américas)

Y se menciona igualmente en este versículo es a una roca sobre la cual ese hombre, prudente, avisado, sabio construyo su “casa”. Esa roca, es Jesucristo, quien a través de la Biblia ha sido identificado como la roca firme, algunas veces desechada por muchos, pero que nada ni nadie podrán destruir jamás. En esa roca el creyente tiene un fundamento sólido fuerte para construir su casa.

1 Pedro 2:6; Lucas 20:17-18

Y la última cosa que menciona estos versículos es una inundación, que hizo que el río creciera de manera tal que la casa fue golpeada fuertemente por las aguas. Esa inundación representan los problemas “pequeños o grandes” que a diario enfrentamos, pues la palabra igualmente nos dice que “en el mundo, tendríamos aflicción” el ser creyentes de Cristo no nos hace inmune a los problemas, la diferencia, es que como hemos levantado nuestra “casa o vida” en la roca firme que es Cristo, aunque ese río venga con toda la fuerza, no nos podrá derribar, pues sabemos en quien hemos creído y confiado, en la roca fuerte y firme que es Jesucristo.

“Más el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa” (Lucas 6:49).

En este versículo se menciona a un hombre (“insensato” en Mateo 7:26) que representa al creyente desobediente, desinteresado, tibio, que como no se decide a obedecer la palabra de Dios, levanta su casa en la “arena”, la arena es la vida sin Cristo, es la vida mundana, es la vida que muchos les cuesta dejar. Y al igual que al hombre prudente, a este hombre “insensato” también ese río impetuoso (los problemas) golpean su casa, pero como esta no está fundada sobre Cristo, es derribada.

Los tiempos que estamos viviendo son malos, y nuestro único refugio en la tempestad es JESUCRISTO. Debemos seguir el consejo de Dios en todas nuestras decisiones y planes, nuestra obediencia glorifica al Señor, y por consiguiente seremos bendecidos.

Equipo Ministerial.
CCCC

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