MIREMOS NUESTRA META

Debemos:
Lograr entender que como cristianos tenemos que fijarnos metas a lograr en pos de la gloriosa meta que es llegar a ser como Su Hijo Amado. JESUCRISTO.

  • Preparándonos cada día de acuerdo al modelo que El Padre nos ha trazado en El Hijo.

Versículo para memorizar:

Jer.: 15:19 “Por tanto así dijo Dios: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mi estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca……”

Dios espera que tengamos una experiencia verdadera de conversión, esa es la muestra de compromiso para el servicio a Él. Es imposible seguir y obedecer a Dios sin tener ese cambio que significa la conversión. En su Palabra El Señor permanentemente hace el llamado para un cambio, con la promesa que si volvemos al Él, nos bendecirá. La transformación de Dios nos hace nuevo para Su Servicio.

1) LA EXPERIENCIA DEL APOSTOL: Una cosa hago (Fil.3:12).
a) Olvidando lo que queda atrás. Que es lo que dejamos atrás. Lo que
deberíamos dejar. Hay cosas que no dejamos y aun la conservamos.
b) No deberíamos traspasar al año próximo esas cosas, que se deben
arreglar ahora.
c) Extendiéndose hacia delante. Al premio: La salvación final. La perfecta
unión con Cristo y la resurrección de los muertos.

2) LA REVELACION DE DIOS. (2º Cor. 12:4)
a) Como el Apóstol Pablo, anhelamos esa revelación.
b) Es preciso que todos los cristianos muestren el mismo empeño de Pablo.
c) Hace falta olvidar lo que queda atrás. Los malos deseo, tentaciones aun
logros que aparentan ser buenos, debemos olvidarlos etc.
d) El que camina mirando el pasado, va de espalda al futuro.
e) Dios nos lleva de Victoria en Victoria y de Gloria en Gloria.

3) ESFORZARNOS para alcanzar nuestra meta.
a) La salvación Final. Ser iguales a Cristo.
b) Propóngase: Terminar el año agradecido y comenzar un año en victoria.
I) Proclame bendición de Dios para su vida, familia y ministerio.
II) Doble el esfuerzo para orar y ayunar, leer su Palabra. Ser fiel a Dios
III) La fe viene por el oír, por cuanto oí luego hablé.-

Conclusión: Donde cesa el esfuerzo, comienza el fracaso. Dios desea que nos esforcemos en todas las cosas. Especialmente cuando debemos llegar a la meta. Fijar pequeñas metas para lograr la meta final. Todos los días santificarnos más, afirmar nuestra vida de oración un poco más etc. El Señor nos dará la victoria en todas estas áreas de nuestras vidas. No pensemos que ya lo hemos logrado, todavía nos falta mucho camino por recorrer. Adelante!!!!!

Presbiterio CCCC

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